transgresiones

Transgresiones

 

Rolando Camozzi, ABC, sábado cultural, 16, julio, 1983

Estilo y lenguaje utilizados no sitúan en ninguna geografía humana estos relatos. El manejo del idioma es claro, limpio, pero abierto, sin concreción de espacio. Un vuelo de fantasía que sucede en él hombre y en cualquier parte. “Transgresiones” siempre posibles, sin cortapisas, sin coordenadas precisas. Unos cuentos sin estridencia, en donde vuela la fantasía y guiña la amabilidad.

Diario de León, Viernes Literario, 1, julio, 1983

Desafíos, en suma, a las irritantes certezas de las que el hombre no puede desprenderse, en un juego donde uno mismo, en el ámbito virtual que crea la relación autor-lector a través de la escritura, es el azar o la burla, donde uno mismo se siente alegremente trasvasado para jugar en libertad y disponer que el orden establecido se convier­ta en un perfecto disparate, en una continua “trasgresión” de la realidad cotidiana.

Ignacio Xurxo, Clarín, Cultura y Nación, Buenos Aires, 13, octubre, 1983

El joven Romero no pretende ser un adelantado, pero acredita cualidades como para apreciar que no es tampoco un náufrago con viento benefactor y bandera arrogante. Cada una de sus singladuras fue cum­plida con más cabeza que corazón, con arreglo a las leyes del género pero no a las del descontrol juvenil.

La Voz del Interior, Córdoba, Argentina, 10, diciembre, 1989

El tono, la coloratura, la disposición de am­bientes, la composición se perfecciona en una continua transposición hacia lo desconocido. No son temas fáciles ni comunes, tampoco contundentes excepciones, pero Norberto Romero alcanza a eludir, el convenio relativo de lo manifestado, mediante la definición del espacio que circunda a la realidad y el tiempo que se aglomera en las profundidades de la fantasía. Esa condición elusiva se encuentra marcada, no por la tangencialidad de un esbozo grotesco, sino por un esfuerzo compartido entre la síntesis y el equilibrio de la metáfora.

Luis Blanco Vila, Libros-cultura, diario YA,  11, noviembre, 1989

…nos encontramos ante un escritor que cuenta cuentos. Cuentos de verdad, no relatos, ni ensayos, ni zarandajas que pretenden colar como cuentos. Cuentos como los de Kafka, los de Kapec, los de Hrabal, los del mismísimo Borges. Cuentos que te dejan el alma en suspense, que penetran en el espíritu y cargan de maravilla la sensibilidad del lector.