emma roulot, es usted

Emma Roulotte, es usted

Carlos Frühbeck Moreno, Culturamas, mayo, 2010

He disfrutado de una obra escrita con inteligencia y oficio. Así y sólo así he podido sumergirme en su delicada estructura de libro que custodia bajo sus tapas dos espejos enfrentados. O, mejor, esas misteriosas cajas chinas que los personajes se pasan de historia en historia. Y he descubierto que bajo la aventura pirandelliana de Emma Roulotte como personaje que salta de una parodia a otra en busca de un papel decente hay oculto un profundo amor por la literatura, por la literatura de verdad, esa que cuenta cosas.

Ángeles Prieto, concursos-literarios.com, septiembre, 2009

Con esta Emma venturosa, y una necesaria inteligencia cómplice, el lector puede sumergirse en una divertida reflexión sobre la creación literaria de gran calado. Y eso sin necesidad de discursos campanudos o sentencias graves, largas parrafadas en textos donde nunca ocurre nada, tan predominantes ahora, sino todo lo contrario: utilizando precisamente el sistema de muñecas rusas o cuentos encadenados, yendo directamente para su confección a la Madre de todos los relatos: Las mil y una noches, con lo cual el entretenimiento del lector está más que garantizado.

Varda Fiszben, Revista Clarín, 2009

Resulta sorprendente que, entre la «Mención de Honor» que recibió Norberto Luis Romero en el concurso convocado por la Revista del Sur de Malmö (Suecia) en 1991 por esta hilarante y magnífica novela, y su publicación en España hayan transcurrido dieciocho largos años.
¿Será que alguien pudo temerle a Emma Roulotte?

Carolina Molina, El Blog de Carolina Molina, octubre, 2009

Rara vez en tan pocas páginas se ha contado tanto y tan rápido. Con una visión puramente cinematográfica nos adentra en una historia que nos lleva a otra y ésta a otra más. Es un libro chispeante, divertido, sutil. Una fina ironía y un elegante humor ha utilizado este consolidado escritor de cuentos que sabe cómo llegar al corazón pero sobre todo y muy por encima, a la inteligencia.

Julio Espinosa Guerra, Literaturas.com, octubre, 2009

Si usted cree que sin tener talento puede leer un libro que va a jugar y reírse de sus neuronas, este es el adecuado. Corra a pedírselo a su librero y pase un buen rato intentando adivinar quiénes son los ironizados que se encuentran tras cada una de las historias, para al final, llorar con el autor por la falta de perspectiva, con el desencanto que hay tras estas historias, que realmente son una novela, del mundo del libro y sus alrededores.

Luis Borrás, Aragón Literario Blogspot, 2,Octubre, 2009

Y es que esta “Emma Roulotte, es usted” sorprende en la segunda página, cuando el autor que la está escribiendo aparece en la historia sin saber cómo continuarla. Como si en un teatro de títeres el tipo que maneja los hilos se quedara parado y los muñecos decidieran seguir actuando por su cuenta y riesgo. Dos páginas y se rompen todos los esquemas. Y con ese descubrimiento pierdo la inocencia y algún prejuicio estético.

Inés Mendoza, Masacre en los jardines, 8, septiembre, 2009

…no faltan razones para decir que Emma Roulotte, es usted, es algo más que un libro ameno y con mucho humor: es un libro inteligente, y como todos los libros inteligentes es, además de un objeto estético, el testimonio vivo de una postura, una Weltanschauung, una visión del mundo. Dicho en otras palabras: un libro mucho más que recomendable para el lector que no se resigna a consumir literatura de ordenador y que sabe leer entre líneas.

David G. Panadero, Revista Prótesis, 21, julio, 2009

Una imagen basta para explicar la situación de la literatura actual: la mano de Escher que se pinta a sí misma. La aventura o el personaje son lo de menos, y el lector es poco más que un mirón, que observa el retrato que el escritor hace de sí mismo. Desaparece la cuarta pared, y nos vemos rodeados, lo queramos o no, por la ficción.