tierra de barbaros

Tierra de bárbaros

Ariodante, El placer de la lectura, 4, abril, 2012

Bien escrita, bien conjuntadas las múltiples historias, llena de los sonoros y llamativos términos del español americano, Tierra de bárbaros es una novela llena de encanto e interés, que nos transporta a mundos plenos de exotismo y al mismo tiempo, que reflejan el origen español. Mezcla de humor y dramatismo, de pintorescas descripciones y de dramáticos alegatos por la libertad en un pueblo donde acaban resolviéndolo todo a vida o muerte, facón en mano.

Ascen. El bibliófilo enmascarado. 2012

Las historias de todos los personajes se van superponiendo como pétalos de rosa, cubriendo parte del pasado y avanzando retazos de futuro. Y así, con un poco de aquí y un poco de allá, construye una historia original y admirable, desvelando los pormenores de una época convulsa adornada con elementos extravagantes en ocasiones, mágicos en otras.

Ángeles Prieto, La tormenta en un vaso, 4, enero, 2012

Hay más, muchísimo más, hay mensaje profundo bajo un desfile de personajes de marcado carácter y personalidad, algunos aparentemente locos, siempre fuertes y competitivos, donde la fantasía de Norberto se despliega para atraparnos en un ambiente único y magistral, decididamente original, quizá el mayor logro de esta brillante novela.

Miguel Baquero, El heraldo del henares, 29, dic, 2011 y Revista de letras, 12, dic, 2011

Y al abrir la vasija donde estaba contenida la vieja momia, toda esa tensión de pronto estalla, la maldición se materializa, y la novela toma un rumbo sorprendente, inimaginable para el lector por más que anduviera, a estas alturas, ya precavido… La novela pasa a convertirse, ya abiertamente, en un dechado de imaginación, de imágenes impactantes… y, por supuesto, de literatura. Narrada con un pulso firme y con la progresión realmente admirable que se ha reseñado y que es propia del autor, Tierra de bárbaros es una novela que viene a aumentar, si hiciera falta, el prestigio de Norberto Luis Romero como escritor de novelas inquietantes pero, sobre todo, como escritor de auténtica y original literatura.

Miguel  Baquero, Revista De letras, 2011

Narrada con un pulso firme y con la progresión realmente admirable que se ha reseñado y que es propia del autor, Tierra de bárbaros es una novela que viene a aumentar, si hiciera falta, el prestigio de Norberto Luis Romero como escritor de novelas inquietantes pero, sobre todo, como escritor de auténtica y original literatura.

Antonio Paniagua, HOY.es, El Correo.com, diariovasco.com, 10,dic, 2011

Romero, maestro en recrear ambientes sórdidos y agobiantes, ha alumbrado una novela de acción trepidante, con una galería de personajes inmersos en un drama trufado de humor y situaciones grotescas.

José Vicente Pascual, La biblioteca imaginaria, Granada, dic, 2011

Sinceramente creo, que Norberto Luis Romero ha intentado con éxito, conjugar dos veneros opuestos en el ámbito de la literatura que pretende abarcar hacia lo metareal: el realismo mágico y el surrealismo, en la medida que este último nutría gran parte de sus fuentes de inspiración a partir del psicoanálisis.

J C Planells, Fact&Fiction, 21, nov, 2011

Parece difícil concebir una literatura latinoamericana que no entre en el campo del realismo fantástico, incluso aunque su autor ya no resida en Latinoamérica. Es el caso de Norberto Luis Romero, que en esta su última obra, Tierra de bárbaros, ofrece un maridaje perfecto –o perfectamente lógico– entre realismo (histórico en este caso) y fantasía (magia, en esta ocasión).

Anna Bocutti, Pagine Inattuali, N. 2, diciembre 2012

Romero si inserisce così in una tradizione letteraria assai consolidata nelle letterature ispanoamericane, che però rinnova attraverso un uso sapientemente spregiudicato degli elementi di finzione, grazie ai quali riesce ancora una volta a spiazzare le aspettative del lettore, ora divertendolo, ora mettendolo di fronte all’orrore della storia. Una sostanziosa parte del romanzo, infatti, è dedicata all’attenta ricostruzione che affianca macro-storia e micro-storia, dipingendo un quadro d’epoca fedele, di cui è prova anche l’attenzione alle peculiarità del linguaggio rioplatense della prima metà del XIX secolo, abilmente riprodotto.